La noche del 24 de marzo de 1976, se estableció en nuestro país un Golpe de Estado, perpetuado por los señores comandantes en jefe de las tres armas (Videla, Massera y Agosti) en el cual impusieron el terror y el horror en el llamado “Proceso de Reorganización Nacional”.
Durante este “proceso” se sucedieron juntas militares hasta el fracaso de la guerra de Malvinas, en 1982, que dio inicio a la restauración democrática, un año más tarde. Treinta y un (31) años después de aquella fecha trágica, rendimos homenaje a los periodistas víctimas del último proceso.
La mención va también dirigida a los hombres y mujeres de la prensa, desaparecidos en los últimos años del gobierno peronista (1973 – 1976), ocho de los cuales fueron asesinados.
La lista de los periodistas desaparecidos entre 1976 y 1983 en nuestro país asciende a más de un centenar entre las 30.000 personas desaparecidas, secuestradas, torturadas, muertas o arrojadas vivas al Río de la Plata.
El trabajo de la prensa en la ultima dictadura militar, en nuestro país, se dio con la más absoluta censura en todos los medio de comunicación y la desaparición de estos trabajadores contribuyo a que en las tareas de prensa existiera un amordazamiento total.
Las FF.AA. se habían repartido los canales del Estado. El canal 7 (siete) y el canal 9 (nueve) pasaron a manos del Ejército, el canal 13 (trece) a la Armada y el canal 11 (once) a la Fuerza Aérea.
Después de 31 años continúa la censura, ya que la información está limitada y condicionada a los intereses de las grandes empresas, de los llamados multimedios, que aplican medidas restrictivas que recuerdan los tiempos de la dictadura.
En nuestro país, existe una concentración de la riqueza y los medios de comunicación son uno de los sectores donde se han concentrado en pocas manos, por lo tanto, responden a intereses políticos y económicos.
Nuestra economía tiene una gran relación estructural con intereses del capital extranjero, se privatizaron la banca, sectores de la industria y las telecomunicaciones.
En el sector de los medios de comunicación existen grandes intereses por controlarlos, entre ellos están los grupos del crimen organizado, intereses vinculados al lavado de dinero y el dinero de estos grupos se han efectuado a través de la compra de los llamados multimedios, que en muchas partes de nuestro país esa compra ha determinado controlar absolutamente la prensa y la información.
El control de los medios en manos privadas impide una libre expresión de opinión de ideas, que es el ejercicio pleno del periodismo.
Tenemos aún, en nuestro país, una ley de radiodifusión que fue creada en la última dictadura militar y es muy difícil poder expresar u opinar en oposición a la política a través de los medios.Sin embargo, la prensa independiente juega un papel preponderante en busca del compromiso y la verdad y que esta dedicación constante sea pura que los desaparecidos de ayer no caigan nunca en el olvido.
Virgina Rojas 2º2ª
Si queres conocer la lista completa de periodistas desaparecidos durante la dictadura pulsa aca
Comunic/arte 44 es un espacio pensado para el intercambio entre docentes, alumnos y egresados del Cens 44 Héctor Germán Oesterheld. Un lugar, además para que el público en general sepa lo que somos y lo que hacemos. Practicá el arte de la comunicación, escribínos a comunicarte44 @yahoo.com.ar. O venite por el Cens Av. Entre Rios 1341 estamos desde las 18:30. Nuestro telefono es el 43040636
26.3.07
La censura en los medios
Como parte de las actividades para el Dia Nacional por la Verdad y la Memoria los alumnos de segundo segunda trabajaron el tema de la censura durante la dictadura militar (1976-1983). Aqui posan con sus trabajos que fueron expuestos durante la charla que organizó el CENS



Recuerdo de Ruben Hernández

Esta poesía fue leída al inicio del acto por el 24 de marzo, queremos compartirla con ustedes.
Conozco el infierno de memoria
Puesto que he estado allí.
Conozco el infierno
Puesto que sobreviví a el.
De noche tarde en mi cama
Cierro mis ojos
Y vuelvo a pisar descascarados pasillos
Como si fuera la primera vez.
Recuerdo el sonido de las botas
Yendo y viniendo,
El clic metálico
Y los gritos y aullidos de dolor.
Las gotas de sudor cayendo
Por mi frente formando océanos,
Los puños apretados
Y en temor como único compañero
Susurrando en mi nuca.
La incertidumbre del no saber,
Un minuto, un segundo, un día
Al fin que da lo mismo
Cuando tu vida vale lo que una bala.
De noche tarde en mi cama
Lagrimas de impotencia
No existen calmantes
Que sanen las heridas
Que produce tanta locura.
Perseguían un sueño,
Un sueño para ellos
Para nosotros
Una compleja pesadilla.
Conozco el infierno de memoria
Puesto que ya he estado allí,
Conozco el infierno de memoria
Puesto que sobreviví a el.
Los demonios están libres,
Nosotros simples ángeles
Algunos seguimos en la tierra
Otros fueron eliminados.
Tarde de noche en mi cama
Escucho sus risas
Cuando capturaban
Otro pobre ángel.
Y no existe remedio
Que pueda sanar
El agujero de tiempo
Que marcaron en nuestras vidas
Ni palabras que nos devuelvan
La alegría que los diablos
Nos mutilaron injustamente.
Kershak McCoy (pseudonimo de Ruben Hernández, de 2º2ª) 21/03/07 21:05
Recuerdo:
Conozco el infierno de memoria
Puesto que he estado allí.
Conozco el infierno
Puesto que sobreviví a el.
De noche tarde en mi cama
Cierro mis ojos
Y vuelvo a pisar descascarados pasillos
Como si fuera la primera vez.
Recuerdo el sonido de las botas
Yendo y viniendo,
El clic metálico
Y los gritos y aullidos de dolor.
Las gotas de sudor cayendo
Por mi frente formando océanos,
Los puños apretados
Y en temor como único compañero
Susurrando en mi nuca.
La incertidumbre del no saber,
Un minuto, un segundo, un día
Al fin que da lo mismo
Cuando tu vida vale lo que una bala.
De noche tarde en mi cama
Lagrimas de impotencia
No existen calmantes
Que sanen las heridas
Que produce tanta locura.
Perseguían un sueño,
Un sueño para ellos
Para nosotros
Una compleja pesadilla.
Conozco el infierno de memoria
Puesto que ya he estado allí,
Conozco el infierno de memoria
Puesto que sobreviví a el.
Los demonios están libres,
Nosotros simples ángeles
Algunos seguimos en la tierra
Otros fueron eliminados.
Tarde de noche en mi cama
Escucho sus risas
Cuando capturaban
Otro pobre ángel.
Y no existe remedio
Que pueda sanar
El agujero de tiempo
Que marcaron en nuestras vidas
Ni palabras que nos devuelvan
La alegría que los diablos
Nos mutilaron injustamente.
Kershak McCoy (pseudonimo de Ruben Hernández, de 2º2ª) 21/03/07 21:05
Acto en el Cens 44
Ejercer el deber de la memoria. Ese fue el objetivo del encuentro que organizó el Cens44 para conmemorar el 24 de marzo de 1976 y el inicio de la dictadura más sangrienta de la historia argentina.
Fue un sentido acto del que participamos docentes, directivos y alumnos tratando de reconstruir a través del testimonio de familiares de afectados directos por la represión un pedazo de nuestra historia reciente.

Fue Ruben Hernández de segundo año quien con una poesía de su autoria dio incio al acto para después dar paso a una introducción que realizó el profesor Gustavo Lesbegueris.

"Esta no es una fecha más para los argentinos y para todos los habitantes de América Latina. Es una fecha en la que recordamos un genocidio planificado no solo en nuestro pais sino en toda la región". Aclaró Gustavo y destacó la importancia del encuentro: "Es importante que sea en un establecimiento educativo donde estemos reunidos para ejercer la memoria. Un ejercicio que es individual y a la vez colectivo, por que como decía Pablo en la página del Cens, aquellos pueblos que no se miran en su historia se miran en un espejo roto por que no pueden construir su identidad." dijo Gustavo.

Los cuatro invitados Susana Caride, Ivan Troitte, la profesora Lidia Fernández y la alumna Delia reconstruyeron a través de sus testimonios personales la historia de una dictadura donde abundaron la tortura, el horror, el crimen planificado y la falta total de respeto por los derechos humanos. El encuentro estuvo coordinado por el profesor Guillermo Sarobe quien a través de las preguntas fue hilando las charlas.
Al final del encuentro nos fuimos manifestando el deseo de verdad y justicia. Y que este pasado no se repita nunca más25.3.07
Rodolfo Walsh: periodismo, escritura y compromiso.
Tres constantes hubo en la vida de Rodolfo Walsh: el periodismo, la escritura y el compromiso. Y en las tres actividades es un modelo. Hoy 25 de marzo se cumple un nuevo aniversario de su desaparición y Comunicarte quiere compartir con vos estos materiales:
- Una biografía de Walsh, solo un acercamiento a una vida fascinante.
- Un listado de su obra completa.
- Un video sobre la Carta Abierta a la Junta Militar
- La publicación del libro Quien mató a Rosendo, uno de sus clásicos del periodismo de investigación.
- Una biografía de Walsh, solo un acercamiento a una vida fascinante.
- Un listado de su obra completa.
- Un video sobre la Carta Abierta a la Junta Militar
- La publicación del libro Quien mató a Rosendo, uno de sus clásicos del periodismo de investigación.
Walsh, su biografia y obra

Descendiente de irlandeses, nació en 1927 en la provincia de Río Negro, en Lamarque, (hasta 1942 Nueva Colonia de Choele-Choel). Llegó a Buenos Aires en 1941 para realizar sus estudios secundarios. Completados estos, comenzó a estudiar filosofía pero abandonó la carrera para emplearse en los más diversos oficios: fue oficinista de un frigorífico, obrero, lavacopas, vendedor de antigüedades y limpiador de ventanas. Entre 1945 y 1947 adhirió a la Alianza Libertadora Nacionalista, grupo que abandonó para incorporarse al peronismo. A los diecisiete años había comenzado a trabajar como corrector en una editorial, lo que sería el germen de su oficio de periodista, en el que habría de destacarse hasta su asesinato. En 1951 comenzó a trabajar definitivamente en periodismo, en las revistas “Leoplán” y “Vea y Lea”. En 1953 ganará el Premio Municipal de Literatura de Buenos Aires por su libro de cuentos "Variaciones en Rojo". En 1957 dará a conocer Operación Masacre, una notable pieza de investigación periodística sobre los fusilamientos de opositores al régimen militar en 1956.
En 1959 parte hacia Cuba, y allí funda la agencia Prensa Latina junto con sus colegas y compatriotas Jorge Masetti, Rogelio García Lupo, y el escritor colombiano Gabriel García Márquez. De regreso a la Argentina trabajó en “Primera Plana”, “Panorama” y ya durante la dictadura de Onganía, funda y dirige el semanario de la CGT de los Argentinos entre 1968 y 1970, que se publicaba clandestinamente luego de la detención de Raimundo Ongaro y el allanamiento en 1969 a la CGTA. En 1972 escribiría por un año en el “Semanario Villero” y a partir del 73 en el diario “Noticias” junto con su amigo Paco Urondo. A mediados del 70, Walsh había empezado a relacionarse con Montoneros, y en 1973 ya era oficial de la organización. Su primer nombre de guerra en Montoneros fue “Esteban”. (Posteriormente fue conocido como “El Capitán”, “Profesor Neurus” o “Neurus”).
En el 74 comenzaron las diferencias de Rodolfo Walsh con la organización Montoneros, a partir del pase a la clandestinidad decidido sorpresivamente por Mario Firmenich. A finales del 75 algunos oficiales, entre los que estaba Walsh, comenzaron a elaborar documentos en los que se evaluaba que la política que debía seguir la organización Montoneros era "volver a integrarse al pueblo, separar a la organización en células de combate estancas e independientes, distribuir el dinero entre las mismas y tratar de organizar una resistencia masiva, basada más en la inserción popular que en operativos del tipo foquista".
En 1976, como respuesta a la censura impuesta por la dictadura militar de Videla, Walsh crea ANCLA, (Agencia de Noticias Clandestina), un sistema de difusión de información virtualmente de mano en mano. Las gacetillas llevaban un encabezado que decía: "Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información".
El 29 de septiembre de 1976 su hija Victoria (su nombre de guerra era Hilda), oficial 2da. de la organización Montoneros, es muerta en un enfrentamiento con el Ejército (fue llamado "El combate de la calle Corro"). En diciembre de ese año Walsh publica un mensaje -en el que relata las circunstancias del hecho- llamado "Carta a mis amigos". El mismo año, su amigo Paco Urondo es asesinado en Mendoza por fuerzas militares conjuntas. El 25 de marzo de 1977 un comando militar especializado emboscó a Rodolfo Walsh en los alrededores del cruce de las avenidas San Juan y Entre Ríos, en Buenos Aires, con el objetivo de aprehenderlo vivo. Walsh, quien estaba armado, se resistió, hirió a uno de sus agresores y fue herido a su vez de muerte. Según testimonios, su cuerpo fue trasladado a la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA) y no fue hallado posteriormente. Junto con él desaparecieron muchos valiosos manuscritos y apuntes. El día anterior había escrito lo que sería su última palabra pública: Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar donde escribe: "Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles."
Su obra recorre especialmente el género policial, periodístico y testimonial, con libros que alcanzaron gran éxito de difusión como Operación Masacre (que también fue llevada al cine) y Quién mató a Rosendo.
La personalidad de Rodolfo Walsh ha sido destacada en los ámbitos literarios como un caso paradigmático de la tensión entre el intelectual y la política, o entre el escritor y el compromiso revolucionario. No obstante, el mismo Rodolfo Walsh se consideraba un combatiente revolucionario antes que un escritor, y así lo manifestaba públicamente.
En 1959 parte hacia Cuba, y allí funda la agencia Prensa Latina junto con sus colegas y compatriotas Jorge Masetti, Rogelio García Lupo, y el escritor colombiano Gabriel García Márquez. De regreso a la Argentina trabajó en “Primera Plana”, “Panorama” y ya durante la dictadura de Onganía, funda y dirige el semanario de la CGT de los Argentinos entre 1968 y 1970, que se publicaba clandestinamente luego de la detención de Raimundo Ongaro y el allanamiento en 1969 a la CGTA. En 1972 escribiría por un año en el “Semanario Villero” y a partir del 73 en el diario “Noticias” junto con su amigo Paco Urondo. A mediados del 70, Walsh había empezado a relacionarse con Montoneros, y en 1973 ya era oficial de la organización. Su primer nombre de guerra en Montoneros fue “Esteban”. (Posteriormente fue conocido como “El Capitán”, “Profesor Neurus” o “Neurus”).
En el 74 comenzaron las diferencias de Rodolfo Walsh con la organización Montoneros, a partir del pase a la clandestinidad decidido sorpresivamente por Mario Firmenich. A finales del 75 algunos oficiales, entre los que estaba Walsh, comenzaron a elaborar documentos en los que se evaluaba que la política que debía seguir la organización Montoneros era "volver a integrarse al pueblo, separar a la organización en células de combate estancas e independientes, distribuir el dinero entre las mismas y tratar de organizar una resistencia masiva, basada más en la inserción popular que en operativos del tipo foquista".
En 1976, como respuesta a la censura impuesta por la dictadura militar de Videla, Walsh crea ANCLA, (Agencia de Noticias Clandestina), un sistema de difusión de información virtualmente de mano en mano. Las gacetillas llevaban un encabezado que decía: "Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información".
El 29 de septiembre de 1976 su hija Victoria (su nombre de guerra era Hilda), oficial 2da. de la organización Montoneros, es muerta en un enfrentamiento con el Ejército (fue llamado "El combate de la calle Corro"). En diciembre de ese año Walsh publica un mensaje -en el que relata las circunstancias del hecho- llamado "Carta a mis amigos". El mismo año, su amigo Paco Urondo es asesinado en Mendoza por fuerzas militares conjuntas. El 25 de marzo de 1977 un comando militar especializado emboscó a Rodolfo Walsh en los alrededores del cruce de las avenidas San Juan y Entre Ríos, en Buenos Aires, con el objetivo de aprehenderlo vivo. Walsh, quien estaba armado, se resistió, hirió a uno de sus agresores y fue herido a su vez de muerte. Según testimonios, su cuerpo fue trasladado a la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA) y no fue hallado posteriormente. Junto con él desaparecieron muchos valiosos manuscritos y apuntes. El día anterior había escrito lo que sería su última palabra pública: Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar donde escribe: "Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles."
Su obra recorre especialmente el género policial, periodístico y testimonial, con libros que alcanzaron gran éxito de difusión como Operación Masacre (que también fue llevada al cine) y Quién mató a Rosendo.
La personalidad de Rodolfo Walsh ha sido destacada en los ámbitos literarios como un caso paradigmático de la tensión entre el intelectual y la política, o entre el escritor y el compromiso revolucionario. No obstante, el mismo Rodolfo Walsh se consideraba un combatiente revolucionario antes que un escritor, y así lo manifestaba públicamente.
Obra
Diez cuentos policiales (1953)
Variaciones en rojo (1953)
Antología del cuento extraño (1956)
Operación Masacre (1957)
La granada (1965, teatro)
La batalla (1965, teatro)
Los oficios terrestres (1965)
Un kilo de oro (1967)
¿Quién mató a Rosendo? (1969)
Un oscuro día de justicia (1973)
El caso Satanovsky (1973)
Los oficios terrestres (1986)
Cuento para tahúres y otros relatos policiales (1987)
Ese hombre y otros papeles personales (1995)
Carta Abierta a la Junta Militar
La carta abierta a la Junta Militar es el último trabajo de Walsh antes de su desaparición. Es un minucioso registro de las injusticias de la Dictadura Militar que el periodista les arrojó al rostro.
Este es un video del grupo de cine insurgente Alavio donde podemos escuchar algunos fragmentos de la carta.
si queres leer la carta completa la podés encontrar en junto a otros materiales de Walsh y sobre Walsh en la página de literatura http://www.elortiba.org
Este es un video del grupo de cine insurgente Alavio donde podemos escuchar algunos fragmentos de la carta.
si queres leer la carta completa la podés encontrar en junto a otros materiales de Walsh y sobre Walsh en la página de literatura http://www.elortiba.org
Quien Mató a Rosendo de Rodolfo Walsh
Comunicarte 44 tiene hoy un doble orgullo. Por un lado te presenta el libro completo de Rodolfo Walsh: ¿Quièn mató a Rosendo?. Uno de los testimonios claves del periodismo de investigación argentino. Por el otro que se inaugura la sección Biblioteca de Comunicarte y que sea nada menos que de la mano de Walsh nos alegra sobremanera
Leer on line

24.3.07
24 de marzo
El 24 de marzo de 1976 se inauguraba la dictadura más sangrienta de la historia argentina. Te presentamos un material del Ministerio de Educación que da un rapido pantallazo de las consecuencias de este suceso.
Suspende los derechos de los trabajadores.
Clausura locales nocturnos.
Quema miles de libros y revistas considerados peligrosos.
La censura
El término "subversión" englobaba a las organizaciones guerrilleras -prácticamente ya extinguidas en marzo de 1976- pero también a los activistas o simpatizantes de cualquier movimiento de protesta o crítica social: obreros, universitarios, comerciantes, profesionales, intelectuales, sacerdotes, empresarios y más... No hubo "errores" ni "excesos", sino un plan deliberado.
La guerra sucia
La represión ilegal
La dictadura de 1976 completó y profundizó el esquema de persecución y exterminio que comenzara sistemáticamente con la Triple A, liderada por Lopez Rega.
El 24 de marzo de 1976 ocurrió lo que muchos esperaban: Isabel Perón fue detenida
y trasladada a Neuquén. La Junta de Comandantes asumió el poder, integrada por el Teniente Gral. Jorge Rafael Videla, el Almirante Eduardo Emilio Massera y el Brigadier Gral. Orlando R. Agosti. Designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla. Dispuso que la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea compondrían el futuro gobierno con igual participación. Comenzó el audodenominado "Proceso de Reorganización Nacional".
y trasladada a Neuquén. La Junta de Comandantes asumió el poder, integrada por el Teniente Gral. Jorge Rafael Videla, el Almirante Eduardo Emilio Massera y el Brigadier Gral. Orlando R. Agosti. Designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla. Dispuso que la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea compondrían el futuro gobierno con igual participación. Comenzó el audodenominado "Proceso de Reorganización Nacional".
José Martínez de Hoz fue designado ministro de Economía y, el 2 de abril, anunció su plan para contener la inflación, detener la especulación y estimular las inversiones extranjeras. La gestión de Martínez de Hoz, en el contexto de la dictadura en que se desenvolvió, fue totalmente coherente con los objetivos que los militares se propusieron. Durante este período, la deuda empresaria y las deudas externas pública y privada se duplicaron. La deuda privada pronto se estatizó, cercenando aún más la capacidad de regulación estatal.
Con ese clima económico, la Junta Militar impuso el terrorismo de Estado que, fuera de enfrentar las acciones guerrilleras, desarrolló un proyecto planificado, dirigido a destruir toda forma de participación popular. El régimen militar puso en marcha una represión implacable sobre todas las fuerzas democráticas: políticas, sociales y sindicales, con el objetivo de som
eter a la población mediante el terror de Estado para instaurar terror en la población y así imponer el "orden", sin ninguna voz disidente. Se inauguró el proceso autoritario más sangriento que registra la historia de nuestro país. Estudiantes, sindicalistas, intelectuales, profesionales y otros fueron secuestrados, asesinados y "desaparecieron". Mientras tanto, mucha gente se exilió.
eter a la población mediante el terror de Estado para instaurar terror en la población y así imponer el "orden", sin ninguna voz disidente. Se inauguró el proceso autoritario más sangriento que registra la historia de nuestro país. Estudiantes, sindicalistas, intelectuales, profesionales y otros fueron secuestrados, asesinados y "desaparecieron". Mientras tanto, mucha gente se exilió.
Algunas acciones del nuevo gobierno:
Suspende la actividad políticaSuspende los derechos de los trabajadores.
Interviene los sindicatos.
Prohíbe las huelgas.
Disuelve el Congreso.
Disuelve los partidos políticos.
Destituye la Corte Suprema de Justicia.
Interviene la CGT.
Interviene la Confederación General Económica (CGE).
Suspende la vigencia del Estatuto del Docente. Clausura locales nocturnos.
Quema miles de libros y revistas considerados peligrosos.
Censura los medios de comunicación.
La censura
Comunicado N° 19, 24/03/76 "Se comunica a la población que la Junta de Comandantes Generales ha resuelto que sea reprimido con la pena de reclusión por tiempo indeterminado el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare comunicados o imágenes provenientes o atribuidas a asociaciones ilícitas o personas o grupos notoriamente dedicados a actividades subversivas o al terrorismo. Será reprimido con reclusión de hasta diez años, el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare noticias, comunicados o imágenes, con el propósito de perturbar, perjudicar o desprestigiar las actividades de las Fuerzas Armadas, de Seguridad o Policiales." (Diario "La Prensa", 24 de marzo de 1976).
Los "subversivos"
Los "subversivos"
El término "subversión" englobaba a las organizaciones guerrilleras -prácticamente ya extinguidas en marzo de 1976- pero también a los activistas o simpatizantes de cualquier movimiento de protesta o crítica social: obreros, universitarios, comerciantes, profesionales, intelectuales, sacerdotes, empresarios y más... No hubo "errores" ni "excesos", sino un plan deliberado.
La guerra sucia
La "desaparición" fue la fórmula más siniestra de la "guerra sucia": el "objetivo" era secuestrado ("chupado") por un comando paramilitar ("grupo de tareas" o "patota") donde, convertido en un número y sin ninguna garantía legal, quedaba a merced de sus captores. La desaparición de personas fue un programa de acción, planificada con anticipación, estableciéndose los métodos por los cuales llevarlo a la práctica: arrojando a los "desaparecidos" al Río de la Plata (previa aplicación de sedantes) desde aviones o helicópteros militares y en fosas comunes; fusilamientos y ocultamiento de cadáveres, sin ningún tipo de identificación.
La represión ilegal
La dictadura de 1976 completó y profundizó el esquema de persecución y exterminio que comenzara sistemáticamente con la Triple A, liderada por Lopez Rega.
La tortura
Todos estaban incluidos en la categoría de "enemigos de la nación". La metodología implementada consistió en la desaparición de personas, las cuales en realidad eran llevadas a centros clandestinos de detención, operados por las FFAA., donde se los sometía a interrogatorios basados en tormentos físicos.
Los campos de detención
Los campos de detención
Se levantaron centros clandestinos de detención y torturas. En estos laboratorios del horror se detenía, se torturaba y se asesinaba a personas. Se encontraban en el propio centro de las ciudades del país, con nombres tristemente famosos, como la ESMA, el Vesubio, El Garage Olimpo, El Pozo de Banfield o La Perla. Existieron 340 distribuidos por todo el territorio. Locales civiles, dependencias policiales o de las propias fuerzas armadas fueron acondicionados para funcionar como centros clandestinos. Estas cárceles clandestinas tenían una estructura similar: una zona dedicada a los interrogatorios y tortura, y otra, donde permanecían los secuestrados. Ser secuestrado o "chupado", según la jerga represora, significaba ser fusilado o ser arrojado al río desde un avión o helicóptero.
Los desaparecidos
Los desaparecidos
Debido a la naturaleza, una desaparición encubre la identidad de su autor. Si no hay preso, ni cadáver, ni víctima, entonces nadie presumiblemente es acusado de nada. (Amnistía Internacional, en su informe sobre la desaparición de personas por motivos políticos).Hubo miles de desaparecidos: la Conadep constató más de 9.000 casos. Los organismos de derechos humanos hablan de más de 30.000.
Apropiación de chicos
Apropiación de chicos
Además del secuestro de adultos, hubo un plan sistemático de apropiación de niños. Los niños robados o que las madres parían en los centros de detención fueron inscriptos como hijos propios por muchos miembros de la represión, vendidos o abandonados en institutos. Durante la dictadura, los militares consideraban que los hijos de los desaparecidos debían perder su identidad. Por eso los hacían desaparecer y los entregaban a familias de militares. Ellos pensaban que la subversión era casi hereditaria o que se trasmitía a través del vínculo familiar. De la misma forma que a los hijos de desaparecidos se intentó quitarles su familia, a la sociedad en general se intentó quitarle esos antecedentes que, como los padres de esos chicos, eran considerados subversivos. (Diario "Página 12", 10 de diciembre de 1995)
La noche de los lápices (16/9/76)
La noche de los lápices (16/9/76)
La operación conocida como la “Noche de los lápices”, que se desarrolló entre agosto y octubre de 1976, implicó el secuestro y desaparición de estudiantes secundarios de la ciudad de La Plata, que habían luchado en defensa de un boleto estudiantil.
Madres de Plaza de Mayo
Madres de Plaza de Mayo
El grupo Madres de Plaza de Mayo nació en 1977, integrado precisamente por madres de desaparecidos, cuya lista engrosaron también algunas de sus fundadoras. Se convirtieron en el más activo sector de oposición al gobierno.
Desindustrialización
Desindustrialización
La pequeña y mediana empresa fue sacrificada en el altar de la eficiencia, iniciándose un proceso de acelerada desindustralizacion, ante la imposibilidad de competir con productos provenientes del exterior. La aplicación de las recetas neoliberales no resolvió, sino que profundizó los problemas económicos.
Especulación
Especulación
A comienzos de 1977, el ministro de Economía, José Martínez de Hoz, inició un experimento monetario, denominado "la tablita". Fue un sistema de devaluaciones preanunciadas que, sumado a la "ley de entidades financieras" de junio de ese año (que liberó el mercado de dinero y dio garantía estatal a los depósitos a plazo fijo), dio comienzo a la especulación o "bicicleta financiera".
La plata dulce
La plata dulce
La dictadura implementó un plan basado en el liberalismo monetario, que era apoyado por bancos extranjeros y organismos internacionales. El funcionario encargado de cumplir el plan económico de los militares fue José Alfredo Martínez de Hoz. Puso fin al Estado intervencionista, a la protección del mercado interno y al subsidio a empresas. Se congelaron los sueldos. Dejó actuar al mercado libremente. Los resultados finales fueron desastrosos. Hubo un gran endeudamiento externo, las industrias quebraron y, al finalizar la dictadura, se desató la inflación.
El conflicto del Beagle
El conflicto del Beagle
Las cuestiones limítrofes entre la Argentina y Chile estuvieron condicionadas por las circunstancias políticas imperantes en cada país. Bajo regímenes dictatoriales en ambas naciones, las diferencias fronterizas estuvieron a punto de derivar en una guerra abierta. En 1978, luego de que la Argentina rechazó el fallo arbitral británico, el conflicto por el Beagle alcanzó su punto más álgido. El 8 de enero de 1979, la Argentina y Chile firmaron el Acta de Montevideo, que sometía el entredicho a la mediación del Papa. Finalmente, la propuesta papal, conocida a través del cardenal Antonio Samoré, se dio a conocer el 12 de diciembre de 1980 y fue aceptada por la Argentina en 1984 después de una consulta popular no vinculante, en la que el "sí" al acuerdo se impuso por un amplio margen de votos. (Historia Visual de la Argentina contemporánea, Clarín, La Política Exterior)
El Mundial '78
El Mundial '78

El triunfo final de la selección argentina en el Mundial de Fútbol ha supuesto que la Junta Militar que dirige el Gral. Videla haya cubierto con creces los objetivos que se propuso al emprender la organización del campeonato. Durante 25 días, los problemas del país argentino han pasado a un segundo plano y el título mundial conseguido por su selección los mantendrá oculto por más tiempo aún. (Diario "El País", junio de 1978)
1982: La guerra de las Malvinas
1982: La guerra de las Malvinas
En medio de la crisis política, económica y social del régimen militar, sorpresivamente el 2 de abril de 1982, tropas argentinas recuperaron las islas Malvinas.
Tras frustrados intentos diplomáticos, la fuerza de tareas británica llegó al Atlántico sur y comenzaron las hostilidades. Con hitos como el hundimiento del crucero "General Belgrano" -que produjo 322 muertos- y del destructor británico "Sheffield", la guerra concluyó el 14 de junio, con la rendición argentina. La derrota marcó el derrumbe político del régimen. El regreso de los soldados arrojó luz sobre las sospechas de lo que habían padecido, sin los pertrechos y el entrenamiento suficientes para enfrentar a los británicos. Para defender las islas del ataque de ingleses bien entrenados y equipados, la junta militar procedió a reclutar jóvenes argentinos, sin instrucción militar, la mayoría de los cuales provenía de provincias pobres del interior del país. La derrota catastrófica de Malvinas y el conocimiento de la muerte de centenares de jóvenes argentinos (más de 600), deterioraron el frente militar, pero sobre todo, la reputación del ejército, al cual se consideró como mayor responsable del desastre.
Tras frustrados intentos diplomáticos, la fuerza de tareas británica llegó al Atlántico sur y comenzaron las hostilidades. Con hitos como el hundimiento del crucero "General Belgrano" -que produjo 322 muertos- y del destructor británico "Sheffield", la guerra concluyó el 14 de junio, con la rendición argentina. La derrota marcó el derrumbe político del régimen. El regreso de los soldados arrojó luz sobre las sospechas de lo que habían padecido, sin los pertrechos y el entrenamiento suficientes para enfrentar a los británicos. Para defender las islas del ataque de ingleses bien entrenados y equipados, la junta militar procedió a reclutar jóvenes argentinos, sin instrucción militar, la mayoría de los cuales provenía de provincias pobres del interior del país. La derrota catastrófica de Malvinas y el conocimiento de la muerte de centenares de jóvenes argentinos (más de 600), deterioraron el frente militar, pero sobre todo, la reputación del ejército, al cual se consideró como mayor responsable del desastre.Un triste aniversario, un deber: promover la memoria

El 24 de marzo se cumple un nuevo aniversario de la dictadura más sangrienta por la que atravesó la Argentina. Comunicarte cree que no es un día más. Es un día en el que debemos salvar lo más sagrado que se tiene: la memoria.
Hemos seleccionado material en distintos formatos (videos, imagenes, textos, recursos) que iremos publicando durante las proximas semanas, concientes de que la impunidad se basa en el olvido.
Hemos seleccionado material en distintos formatos (videos, imagenes, textos, recursos) que iremos publicando durante las proximas semanas, concientes de que la impunidad se basa en el olvido.
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Materiales audiovisuales
Reflexiones
Actividades en el Cens
23.3.07
Reflexiones sobre el 24 de marzo
La encrucijada de Frank Slade
por el prof. Pablo Teso
La propuesta del gobierno y la ley sancionada por el Congreso Nacional decretando el 24 de marzo como "Día Nacional de La Memoria por La Verdad y La Justicia", vino a
recordarnos que hay cuestiones de nuestra historia reciente que condicionan inevitablemente nuestro futuro. Y nadie más que nosotros debe y puede buscar las respuestas a esas cuestiones.
No cabe duda de que los pueblos, igual que los individuos, necesitan elaborar sus experiencias traumáticas, encontrando en ellas elementos que les permitan proyectar y proyectarse en el porvenir. Y quizás, porque el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra, es que necesitamos mantener presentes los resultados de nuestras experiencias pasadas.
Existe, sin embargo, una diferencia importante entre el recuerdo individual y el recuerdo colectivo. La vida de los pueblos se extiende más allá que una generación. Nos alcanza desde el pasado y se prolonga indefinidamente hacia el futuro. Y cada generación, no sólo tiene derecho a recibir la experiencia acumulada tiempo atrás, sino que, además, está obligada a participar de la construcción colectiva de la memoria.
Sería una necedad negar la complacencia y adhesión de muchos sectores con el golpe militar de 1976. De igual forma, es imposible no reconocer la existencia y el accionar de grupos guerrilleros organizados, que sirvieron de excusa para que los militares se alzaran con el poder aquel 24 de marzo. Pero, pretender repartir en partes iguales los horrores de aquel tiempo, es una actitud simplista y engañosa. El juicio a las Juntas puso en evidencia que el verdadero terrorismo fue el que desplegó el Estado con un plan de exterminio funcional a un proyecto económico y político de dependencia.
Alguno podría pensar que si ya transcurrieron treinta años, ¿por qué mantenemos tan vivos esos años de horror? ¿por qué conservamos ese pasado insepulto? ¿Qué nos impide elaborar este duelo? Y la respuesta también está treinta años atrás, porque fueron precisamente los ideólogos y artífices de la dictadura los que se encargaron de proyectar hacia adelante el horror. Fueron ellos los que hicieron, con sus “desaparecidos”, que no se pueda olvidar. Ellos dejaron hijos sin padres y padres sin hijos. Ellos pretendieron cambiar la identidad de las personas, con un plan de apropiación de bebés que no tiene antecedentes en el mundo. Aunque por una razón muy diferente, ellos querían que no olvidáramos.
Un espejo roto
No tener historia, es como mirarse en un espejo roto. En esa fragmentación se intuyen partes, pero, hay una inevitable pérdida de sentido. Sólo a partir de la verdad y la justicia es posible reconstruir la desgarrada trama social. No se puede proyectar y edificar un futuro sobre la endeble base de un olvido forzado que nos impida reconocernos. Pretender hacer
“borrón y cuenta nueva” es negar nuestra participación en el proceso de elaboración de la conciencia social.
¿De qué manera, entonces, recordar la tragedia? ¿Acaso lo que pasó no es una parte de nosotros? Los libros de historia que se escriban ¿podrán obviar la dictadura más cruel que soportó el país en el siglo XX?. Promover instancias de reflexión en la escuela fue, contra lo que sostienen algunos, un acierto. Los que creen que repensar el pasado no es bueno, no hacen más que confirmar que algunas ideas rectoras de la dictadura, aún están vigentes.
La escuela es, o al menos debe ser, el ámbito natural para reflexionar acerca de las cuestiones que nos definen como país. Que mejor, entonces, que el espacio escolar para pensar en qué pasó, en por qué y cómo pasó. Sin duda, todos aquellos que, en algunos años, deban proyectar y decidir sobre nuestro destino, dispondrán de más elementos para analizar y modificar la realidad.
Quien haya visto la película Perfume de mujer, tal vez recuerde una de las últimas escenas donde, Frank Slade, protagonizado por Al Pacino, confiesa que en todas las encrucijadas a las que había llegado en la vida, jamás dudó sobre cuál era el camino correcto, pero que nunca lo siguió, porque era demasiado difícil.Hoy nosotros tenemos nuestra propia encrucijada. Debemos elegir y no hay dudas de que el camino de la verdad es el más difícil. Pero seguramente es el que dará mejores frutos porque, como dice aquella frase siempre vigente, “los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”.
recordarnos que hay cuestiones de nuestra historia reciente que condicionan inevitablemente nuestro futuro. Y nadie más que nosotros debe y puede buscar las respuestas a esas cuestiones.No cabe duda de que los pueblos, igual que los individuos, necesitan elaborar sus experiencias traumáticas, encontrando en ellas elementos que les permitan proyectar y proyectarse en el porvenir. Y quizás, porque el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra, es que necesitamos mantener presentes los resultados de nuestras experiencias pasadas.
Existe, sin embargo, una diferencia importante entre el recuerdo individual y el recuerdo colectivo. La vida de los pueblos se extiende más allá que una generación. Nos alcanza desde el pasado y se prolonga indefinidamente hacia el futuro. Y cada generación, no sólo tiene derecho a recibir la experiencia acumulada tiempo atrás, sino que, además, está obligada a participar de la construcción colectiva de la memoria.
Sería una necedad negar la complacencia y adhesión de muchos sectores con el golpe militar de 1976. De igual forma, es imposible no reconocer la existencia y el accionar de grupos guerrilleros organizados, que sirvieron de excusa para que los militares se alzaran con el poder aquel 24 de marzo. Pero, pretender repartir en partes iguales los horrores de aquel tiempo, es una actitud simplista y engañosa. El juicio a las Juntas puso en evidencia que el verdadero terrorismo fue el que desplegó el Estado con un plan de exterminio funcional a un proyecto económico y político de dependencia.
Alguno podría pensar que si ya transcurrieron treinta años, ¿por qué mantenemos tan vivos esos años de horror? ¿por qué conservamos ese pasado insepulto? ¿Qué nos impide elaborar este duelo? Y la respuesta también está treinta años atrás, porque fueron precisamente los ideólogos y artífices de la dictadura los que se encargaron de proyectar hacia adelante el horror. Fueron ellos los que hicieron, con sus “desaparecidos”, que no se pueda olvidar. Ellos dejaron hijos sin padres y padres sin hijos. Ellos pretendieron cambiar la identidad de las personas, con un plan de apropiación de bebés que no tiene antecedentes en el mundo. Aunque por una razón muy diferente, ellos querían que no olvidáramos.
Un espejo roto
No tener historia, es como mirarse en un espejo roto. En esa fragmentación se intuyen partes, pero, hay una inevitable pérdida de sentido. Sólo a partir de la verdad y la justicia es posible reconstruir la desgarrada trama social. No se puede proyectar y edificar un futuro sobre la endeble base de un olvido forzado que nos impida reconocernos. Pretender hacer
“borrón y cuenta nueva” es negar nuestra participación en el proceso de elaboración de la conciencia social.¿De qué manera, entonces, recordar la tragedia? ¿Acaso lo que pasó no es una parte de nosotros? Los libros de historia que se escriban ¿podrán obviar la dictadura más cruel que soportó el país en el siglo XX?. Promover instancias de reflexión en la escuela fue, contra lo que sostienen algunos, un acierto. Los que creen que repensar el pasado no es bueno, no hacen más que confirmar que algunas ideas rectoras de la dictadura, aún están vigentes.
La escuela es, o al menos debe ser, el ámbito natural para reflexionar acerca de las cuestiones que nos definen como país. Que mejor, entonces, que el espacio escolar para pensar en qué pasó, en por qué y cómo pasó. Sin duda, todos aquellos que, en algunos años, deban proyectar y decidir sobre nuestro destino, dispondrán de más elementos para analizar y modificar la realidad.
Quien haya visto la película Perfume de mujer, tal vez recuerde una de las últimas escenas donde, Frank Slade, protagonizado por Al Pacino, confiesa que en todas las encrucijadas a las que había llegado en la vida, jamás dudó sobre cuál era el camino correcto, pero que nunca lo siguió, porque era demasiado difícil.Hoy nosotros tenemos nuestra propia encrucijada. Debemos elegir y no hay dudas de que el camino de la verdad es el más difícil. Pero seguramente es el que dará mejores frutos porque, como dice aquella frase siempre vigente, “los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”.
Ilustracion Primer Premio: "Nunca Más" de Carlos Alberto Basta,Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Barra Brava" de Javier Ignacio Cifre,Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Concurso Nacional de Afiches "El Cole tiene memoria", organizado por el Área Gráfica de la Ce.P.C.E de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Entre Ríos (2006)
Sancionan Ley de Educación Vial para todos los niveles

La Legislatura de la Ciudad sancionó anoche por unanimidad la ley para implementar la enseñanza de Educación Vial en las escuelas a fin de “promover la adquisición de prácticas viales seguras y solidarias, y transmitir los valores de respeto por la vida y la convivencia vial”.
La iniciativa del diputado macrista Mario Morando, dispone que el Ministerio de Educación sea el encargado de elaborar los contenidos curriculares mínimos obligatorios y la capacitación docente de especialistas en la temática vial. La ley también incorpora la "Semana de la Educación Vial", la que comprenderá actividades para incentivar la participación de la comunidad escolar.
El texto sancionado fue elaborado por la Comisión de Educación en base a propuestas de los diputados Herrera Bravo (Compromiso para el Cambio); Mario Morando (Juntos por Buenos Aires); Fernando Melillo y Pablo Failde (ARI); y Jorge San Martino (Recrear).
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